Temazcal Tlaxochimaco

Temazcal Ceremonial Tlaxochimaco "La ofrenda de Flores"

Domingo 6 de septiembre · 10:00 Hrs

 

Muy cercano al inicio del otoño, dentro de la cuenta del tiempo de los antiguos pueblos del Anáhuac, se celebraba Tlaxochimaco, “la ofrenda de flores”, una celebración relacionada con Huitzilopochtli y con el acto de ofrecer flores como expresión de reconocimiento y agradecimiento.

Huitzilopochtli, el “Colibrí zurdo”, aparece en los relatos nahuas como una fuerza solar y guerrera que nace del vientre de Coatlicue. Al venir al mundo enfrenta a Coyolxauhqui y a sus cuatrocientos hermanos, los Centzon Huitznahua, asociados con el rumbo sur.


Detrás de este relato existe un profundo lenguaje simbólico. No se trata solamente de una historia sobre dioses y enfrentamientos, sino de una representación de las fuerzas que participan en la transformación de la vida.

La flor y el colibrí

 

En Tlaxochimaco nos encontramos con dos símbolos fundamentales: la flor y el colibrí.

La flor representa aquello que la tierra produce en su momento de plenitud. Es la expresión de una planta que ha recorrido un largo proceso de crecimiento y que, al llegar a su madurez, entrega algo de sí misma para dar continuidad a la vida.


El colibrí, por su parte, aparece asociado a Huitzilopochtli y a la fuerza solar. Es el pequeño ser que se acerca a la flor, que busca su néctar y que participa, junto con ella, en el proceso de reproducción de las plantas.


Así podemos contemplar una relación profundamente simbólica entre la tierra y el cielo, lo que recibe y lo que entrega, la flor y el colibrí, la vida que nace y la vida que continúa.


La flor no existe únicamente para ser contemplada: llega a su plenitud para entregar algo de sí misma.

Y nosotros también.


La ofrenda


Durante esta celebración presentaremos una imagen de Huitzilopochtli, tallada y pintada en madera, inspirada en los colores y elementos con los que aparece representado en los códices.


La adornaremos con flores como una ofrenda de reconocimiento y agradecimiento por el hecho fundamental de estar vivos.


También reflexionaremos sobre nuestra propia continuidad: cada uno de nosotros es resultado de una unión anterior. Nuestros padres se encontraron, mezclaron sus aguas y dieron continuidad a la vida.


De la misma manera en que la flor entrega aquello que permite que una nueva vida pueda surgir, nosotros somos también parte de una cadena que comenzó mucho antes de nuestro nacimiento.


Somos fruto de quienes estuvieron antes y, al mismo tiempo, semilla de quienes vendrán después.

 

Por ello, también rodearemos con flores el ombligo de fuego del temazcal, convirtiendo este espacio en el centro simbólico de nuestra propia ofrenda.

Huitzilopochtli y el rumbo sur

 

Durante el encuentro profundizaremos también en el significado simbólico del relato en el que Huitzilopochtli enfrenta a Coyolxauhqui y vence a los Centzon Huitznahua, los guerreros asociados al sur.


¿Qué significa que el Sol nazca del vientre de Coatlicue?

¿Qué representa que Huitzilopochtli desmembre a Coyolxauhqui?

¿Por qué sus hermanos son llamados los guerreros del sur?

¿Y qué relación tienen estos símbolos con nuestra propia existencia?


A través del relato, la contemplación y el temazcal exploraremos algunos de los significados relacionados con Huitztlampa, el rumbo sur, y con Texouhqui Tezcatlipoca, el espejo azul.


Más que aprender una historia antigua, buscaremos descifrarla y llevarla a nuestra propia experiencia.


Este encuentro será, por ello, más que un temazcal ceremonial.


Será también un espacio de aprendizaje y contemplación en el que podremos acercarnos a algunos de los principios y símbolos de la Toltecayotl, no solamente como elementos de una cultura del pasado, sino como una posibilidad para comprender nuestra propia vida.


Una ofrenda a la vida

 

Tlaxochimaco nos recuerda que vivir también significa recibir, crecer y finalmente entregar algo de nosotros mismos.


La flor nos enseña que la plenitud no consiste únicamente en conservar lo que somos, sino en tener algo que ofrecer.


El colibrí nos recuerda el movimiento.


El Sol, la fuerza que hace posible la vida.


Y el temazcal, el vientre de la Tierra, nos ofrece un espacio para volver hacia nosotros mismos y contemplar aquello que estamos haciendo con el tiempo que nos ha sido dado.


Te invitamos a vivir Tlaxochimaco.

 

Un encuentro con la flor, el fuego, el agua, la tierra y el Sol.


Un espacio para aprender, contemplar, meditar y experimentar el temazcal desde una mirada profunda hacia nuestro legado cultural.


PREVIA RESERVACIÓN

Informes y reservaciones con Tlahuilcoatl al Whatsapp 55 8646 4444

Lugar: Centro Ceremonial Tlahuilcalli. Calle Plan de Guadalupe No. 24 San Martín de las Piramides
Contribución solicitada por persona $380 pesos